Las fosas marianas constituyen las mayores fosas abisales del mundo. Estas fosas abisales son unos grandiosos valles con forma de "V" que se forman entre dos placas oceánicas o entre una placa continental y otra oceánica al colisionar. Esta colisión provoca que una de las placas se hunda bajo la otra dando paso a la gran fosa.
Otras grandes fosas abisales son la Fosa del Archipiélago de Tonga (10.822 metros), la Fosa del Japón (10.554 m.), la fosa de los Kuriles (10.542 m.), la Fosa de Mindanao (10.497 m.) y la de Kermadec (10.047 m.).